Nancy C. Light Gift


Mi segundo nombre, no quisiera revelarlo aun.

Desde pequeña creí que todo lo que vivía era normal, claro siempre ha sido normal para mí, creí que nada era imposible pues mi vida tenía más cambios notables de lo regular, lo regular para otra persona. Crecí junto a Evil, Layla y Christian. A mis siete años me di cuenta que no me agradaba que estuvieran siempre conmigo. A partir de entonces, comenzaron a entrar y salir de mi vida por momentos. Últimamente están siendo más constantes con su presencia. Son demonios que siempre me han seguido, son reales a pesar de que todos los psiquiatras que he tenido hayan rechazado la verdad y me hayan puesto como una loca. Aunque realmente, eso no me molesta; los demás no ven lo que yo veo y no conocen sentimientos con los que he cargado, hay sensaciones ocultas que ellos aun no han descubierto, pero yo puedo saber qué emoción se esconde en un grito silencioso.

A pesar del odio tan grande que le tengo a estos demonios, he aprendido bastante de ellos.

A partir de ahora revelaré mi diario, lo que pienso y algunas cosas más. Contaré lo que ha pasado en mi vida, lo que pasa y lo que me revelan mis demonios que pasará.






lunes, 20 de septiembre de 2010

Esquizofrenia y paranoia


Lunes, 3 de agosto de 2009
¿Por qué no puedes estar aquí?
Solo escribo lo que siento, de verdad.
Sabes que no te miento, sabes que no estoy loca.
¡Ya no tengo paranoia! Y disminuye cuando estás aquí...

Sobre  esta semana viendo a mis demonios, de nuevo.
El Diablo me dijo que podría estar aquí un año más y entonces tendría que comenzar a hacer lo que él me pide. No estoy asustada de él. Me propuso: “Puedes venderme tu alma” pero no quise.
Tuve que cerrar puertas y ventanas porque mi mamá no está y ellos vienen, y no los quiero ver… son demasiado para mí.
Los vi fuera de m casa ese día. Era un lunes. Siempre vienen los lunes y domingos. Están aquí. No me gustan. Me dicen gorda y me obligan a vomitar si como algo. Dicen que yo no sé nada y me hablan como si fuera una idiota. Me hacen llorar cada que están aquí.
Pero cuando están aquí esos duendes, ella no me sigue.
El mes pasado me enfermé y mi mamá me golpeó. Todo fue porque ellos rompieron la pared y me hicieron comer de la pintura. Cuando mi mamá vio mi boca y mis dientes, se enfureció.

Esta semana no fue tan mala. No les di importancia a mis demonios pero Layla me seguía otra vez. Creo que a mi madre no le agrada tener que lidiar conmigo y mi locura. Me grita demasiado.
Layla me hizo comer mucho porque le gusta que los duendes se burlen de mí. Y me hizo ir a la playa con Kiku.
Realmente quería ir, pero ella creyó lo contrario. Una vez ahí, me empujó al mar y Kiku me siguió, pero logramos salir. Entonces ella –no me gusta pronunciar su nombre– empujó más a Kiku. La estaba haciendo nadar mucho. Fui a ayudar a Kiku, porque es mi amiga –todos mis amigos mueren en algún momento repentino–. Estamos vivas. Pero ella tomó a Kiku, creo que la está torturando y amenaza con quitarme la vida si intento ayudar a mi amiga.


Cuando me siento sola, me gusta fumar. Pero en estos momentos no tengo nada, le di toda mi droga a Nathalie el mes pasado.
Tal vez uno de ellos sepa cómo conseguir más. Tal vez uno de ellos pueda… pero no pediré nada. No quiero verlos más. Me siento culpable por lo que le paso a Kiku. Quisiera saber qué le estará haciendo.

Mis demonios están conmigo. Es la primera vez que uno de ellos, Evil, me abraza. Evil no es tan malo al parecer, o eso es lo que quiere que crea.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
 
Copyright © Madness
Blogger Theme by BloggerThemes Design by Diovo.com