Martes 4 de Agosto de 2009
Alguien encontró el cuerpo de Kiku. Ella, el demonio a quien yo odio más, reía cuando me lo dijo.
Encontraré más amigos… pero Kiku no murió, aun. Sé que mató a alguien más, pero no a Kiku.
Hablaré sobre esa amiga que tanto he mencionado ya. Su nombre real es Kyoku Nakae, pero la mayoría lo acortamos a Kiku. La conocí cuando teníamos catorce años, recuerdo que ese día ella estaba tomando fotos. Veía a través una cámara profesional y estaba para sobre la punta de los pies intentando tomar una foto de las ramas de un árbol. La vi debajo del roble. Era en un parque muy grande, habían algunas partes abandonadas donde me gustaba caminar y supe entonces que a Kyoku le gustaba sacar fotos ahí. Me acerqué a ella, me miró son una sonrisa. Yo seguía inexpresiva.
–Hora, soy Nakae Kyoku –sonreía ampliamente mientras pronunciaba cada palabra y me extendía la mano.
No reconocía el acento sobre su español, pero por la manera de vestir y las facciones de su cara, supuse que era japonesa. Me paré frente a ella, algo extrañada por la reacción tan extrovertida y exagerada.
–Hola –estreché su mano sin otra expresión en mi cara más que la confusión–. Soy Nancy.
Hizo una reverencia brusca y rápida con la cabeza.
–Mucho gusto, Nancy…
–Light.
–Light –nuevamente volvía a sonreír.
Dio la vuelta sobre sus talones y continúo enfocando su cámara hacia la copa del árbol. Yo miraba cómo tomaba las fotografías, parecía desconectarse de todo, “Seguramente disfruta cada imagen que pasa por el lente”. Seguía fascinada viéndola hasta que se acercó de nuevo a mí.
Agité la cabeza para regresar a la Tierra.
– ¿Cuánto tiempo llevas tomando fotografías?
–Creo que… dos anyos.
Estuve toda la tarde mirándola tomar fotografías hasta que oscureció y fuimos a su casa. Aprendí a revelar las fotos en un cuarto oscuro que ella tenía. Entones apareció Christian. Comenzó a hablar mientras yo intentaba ignorarlo para disimular mi situación ante Kiku. Me estaba cansando. Regresé a mi casa y encontré en mi cuarto una guerra entre duendes y a Layla gritándole a Evil. Entré y el desorden que había se vino sobre mí. Ella quería saber en dónde estaba, había enviado a Christian por mí.
No me di cuenta cuando comencé a llamar a Kyoku y ella empezó a hacerme fotos. Después conocí a su hermana, Shina. Layla me dijo que era mi alma gemela. Al principio no sabía si creerle pero después me fui acostumbrando a Shina y me di cuenta que era real lo que Layla había dicho.
Evil me confesó que Kiku se encontraba encerrada en su cuarto oscuro. Su madre había entrado a buscarla pero no podía verla, al parecer nadie podía. Layla es muy inteligente. Los hermanitos de Kiku habían comentado escuchar cadenas en ese cuarto. Seguramente la tenía amarrada. Me preocupa saber qué le pasa. ¿Qué estará haciéndole Layla?
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