Lunes 10 de Agosto de 2009
Lunes. No puedo quejarme de que el tiempo pase. Afortunadamente tengo la memoria fresca el día de hoy.
Sin razón alguna me levanté más temprano de lo normal. Miré el reloj y eran las cinco y media de la mañana... o madrugada. Me levanté de la cama solo para revisar mi habitación y asegurarme de que no era un sueño. Me senté en la cama, miré mis manos que parecían de nieve, mi piel no tenía color ya, la sangre había quedado en alguna otra parte de mi organismo. O de las paredes.
Salí de la habitación descalza hasta llegar al parque. Estaba todo oscuro. Mi objetivo era borroso, pero intentaba huir de los duendes que no tardarían en llegar. Pensé en eso y el pánico me invadió. Corrí, atravesé el parque mirando hacia todos lados y por todos lados veía sus ojos brillar. Algunos vecinos que salían de sus casa para ir a trabajar me miraban desconcertados, pero lo omitían y continuaban su camino. Tropezé con algo y caí con brusquedad sobre un arbusto. Volví a sangrar. Al parecer mi cabeza golpeó con una piedra. solo me hice chiquita y me quedé dormida.
Las marcas de la cadenas siguen en mis muñecas.
Estaba sentada a lado de Kiku cuando recuperé el sentido. No veíamos nada, supe que era ella por su voz.
- Koko wa doko? Anata wa... shitte imasu ka?
No quería pensar en qué decía, pero no podía estar más confundida que ella. Levante mis brazos para abrazarla y entonces me percaté de las cadenas al rededor de mis muñecas.
Ella seguía repitiendo las mismas preguntas.
Koko wa doko? Anata wa shitte imasu ka?... Koko wa doko? Anata wa shitte imasu ka?
Una y otra vez. Me senté rendida a su lado. Solo quedaba esperar a que Christian me sacara de aquí.
¿Por qué esperarba que Christian me sacara de aquí?
Entonces apareció.
Salí de la habitación descalza hasta llegar al parque. Estaba todo oscuro. Mi objetivo era borroso, pero intentaba huir de los duendes que no tardarían en llegar. Pensé en eso y el pánico me invadió. Corrí, atravesé el parque mirando hacia todos lados y por todos lados veía sus ojos brillar. Algunos vecinos que salían de sus casa para ir a trabajar me miraban desconcertados, pero lo omitían y continuaban su camino. Tropezé con algo y caí con brusquedad sobre un arbusto. Volví a sangrar. Al parecer mi cabeza golpeó con una piedra. solo me hice chiquita y me quedé dormida.
Las marcas de la cadenas siguen en mis muñecas.
Estaba sentada a lado de Kiku cuando recuperé el sentido. No veíamos nada, supe que era ella por su voz.
- Koko wa doko? Anata wa... shitte imasu ka?
No quería pensar en qué decía, pero no podía estar más confundida que ella. Levante mis brazos para abrazarla y entonces me percaté de las cadenas al rededor de mis muñecas.
Ella seguía repitiendo las mismas preguntas.
Koko wa doko? Anata wa shitte imasu ka?... Koko wa doko? Anata wa shitte imasu ka?
Una y otra vez. Me senté rendida a su lado. Solo quedaba esperar a que Christian me sacara de aquí.
¿Por qué esperarba que Christian me sacara de aquí?
Entonces apareció.
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